Aitor Ortiz Destructuras 1 JUNIO - 1 JULIO, 2000


A diferencia con la arquitectura, el arte (arquitectónico) no tiene por qué cumplir una función utilitaria, es más, cuando el arte comienza a adquirir alguna de sus características, tales como crear espacios funcionales, su función como arte se puede ver debilitada.

Mi trabajo se sitúa en ese estado arquitectónico, en ese punto de inflexión. Construcciones carentes de un significado propio, mudas, intemporales, reducidas a su estructura más básica y elemental, utilizables para construir otros significados metafóricos y artísticos.

Estos espacios, ante los que es imposible distinguir en que situación se encuentran, si en fase de construcción o de destrucción, transmiten una cualidad espiritual inherente a la estructura arquitectónica, la sensación de que no se les puede añadir o quitar nada, de su eternidad.