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Texto de Julio César Abad Vidal | Currículum | Críticas  
Vista parcial de la exposición.
Vista parcial de la exposición.
Lugar da ilusâo, 2003. Acrílico sobre aluminio.  124 x 174 cm.
Lugar dos dois caminhos, 2003. Acrílico sobre aluminio. 60 x 154 cm.
Lugar dos pequenos lugares, 2003. Acrílico sobre aluminio. 216 x 256 cm.
Vista parcial de la exposición.
Vista parcial de la exposición.
Vista parcial de la exposición.
Lugar do claustro, 2002. Acrílico sobre aluminio. 164 x 234 cm.
Lugar do deleite, 2003. Acrílico sobre aluminio. 144 x 389 cm.
Lugar da casa, 2002. Acrílico sobre aluminio. 164 x 234 cm.
Lugar do caminho sinuoso, 2003. Acrílico sobre aluminio. 128 x 105 cm.  
Lugar 11, 2003. Acrílico sobre aluminio. 144 x 174 cm.
Lugar da verdadeira solitude, 2002. Acrílico sobre aluminio. 164 x 150 cm. Lugar da eloquência, 2002. Acrílico sobre aluminio. 164 x 150 cm.
Lugar da admiracâo, 2003. Acrílico sobre aluminio. 144 x 253 cm.
Lugar da subtil diferença,  2003. Acrílico sobre aluminio. 166 x 352 cm.
Projecto de jardim 01, 1999. Acrílico sobre DM. 56 x 100 cm.
Cena 12, 1998. Pintura alkídica sobre DM. 55 x 177 cm.


LUGAR DEL QUE LOS OJOS ACUDEN


Pedro Calapez es sin duda uno de los artistas portugueses mejor conocidos y valorados con una trayectoria tan amplia como consecuente. La naturaleza constructiva que alienta en su producción convive con las manifestaciones ensoñadoras de una creación que se quiere fundamentalmente dirigir a los sentidos. A Calapez se le emparenta con los creadores de la pintura "all - over" al compartir la voluntad de abrigar al espectador de su pintura en un campo cromático.

Actualmente Calapez emplea paneles industriales que dispone de un modo reticular y presentando huecos. Sobre la cara frontal de estas superficies dispone la pintura de dos maneras diferentes. En la primera dispone una exuberante densidad de pigmentos de entre los que el dibujo nítido y riguroso está ausente. La segunda de las posibilidades con que se acerca a la pintura es mediante el perfilado claro y voluminoso de figuras sintéticas, y de nuevo ya arquitectónicas, ya paisajísticas, sobre una superficie de pigmento puro. Sea mediante la incisión, el empleo de pastel seco o mediante pintura acrílica.

El territorio pictórico de Calapez es un laberinto a cada paso más complejo y la disposición de sus pinturas está reglada de un modo que quizás obedezca con mayor propiedad no tanto a la categoría de instalación como a la de escenografía.
Para su primera exposición en Madrid, ha reunido un conjunto de pinturas realizadas al acrílico durante los últimos meses, dos obras de la serie Locales realizadas en paneles MDF así como diez obras sobre paneles de aluminio de su serie Lugares teniendo todas ellas un elemento común como es la fuerza del color.

Pedro Calapez comenzó a participar en exposiciones en los años 70 y su trabajo ha sido mostrado en diversas galerías y museos tanto en Portugal como en el extranjero. Está representado en numerosas colecciones públicas y privadas como Chase Manhattan Bank, New York; Fundación Gulbenkian, Lisboa; Museo Serralves, Oporto; CGAC, Santiago de Compostela; Fundació Pilar i Joan Miró, Palma de Mallorca; Fundación Prosegur, Madrid.

Recientemente el Ministerio de Cultura portugués le ha encargado un gran mural que ha sido instalado en el Monasterio de los Jerónimos, Belém, Lisboa.

GALERIA MAX ESTRELLA.
Santo Tomé, 6 patio 28004 Madrid
Desde el 29 de abril hasta el 7 de junio de 2003
Lunes-viernes:10 a 14 h. y de 16,30 a 20,30 h.
Sábados:11 a 14 h. y 17,30 a 21
Inauguración, martes 29 de abril de 2003 a las 20 h.


   
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