Bernardi Roig


La práctica artística de Bernardí Roig se refiere a una sociedad atrapada en una era caracterizada por la falta de memoria histórica e identidad. A través de la pintura, las instalaciones, el vídeo, la apropiación fílmica o incluso la deriva ensayística (como puede apreciarse en su recopilación de «monólogos» en el libro Binissalem) se concentra en los conflictos que surgen por la ausencia de comunicación entre nosotros. En un mundo tomado por los mass-media, los individuos de Roig han perdido la habilidad para distinguir entre la verdad y la ficción así entre lo que realmente importa y lo trivial.

En el mes de octubre de 2014, Bernardí Roig presentó la intervención No/Escape en la Phillips Collection de Washington D.C. convirtiéndose en el primer artista español propuesto para participar en el proyecto Intersections que invita a dialogar con los fondos de la prestigiosa institución norteamericana. Si en La Lonja de Palma de Mallorca en 2012 fotografió a miles de personas para convertir sus rostros en baldosas de gestos crispados, en su exposición en la galería Max Estrella en 2011 presentó un vídeo en el que se apropiaba de una secuencia de El año pasado en Marienbad de Alan Resnais para ejecutar el tremendo acto de coserse la boca. Ese silencio brutal anticipa su meditación fotográfica sobre el paso del tiempo en Naufragio del rostro, 2013-2014 (una serie de autorretratos ejecutados durante un año que revelan cómo se convierte en un ser monstruoso) y la condición poética (enloquecida) del sujeto contemporáneo en POETS, 2015 (polaroids de personajes del mundo del arte reducidos a la condición de seres «abandonados», extraños «poetas» cubiertos exclusivamente con una sábana blanca).